Anceu village
RuralWO

RuralWO: mujeres, WordPress y la fuerza de construir comunidad desde el rural
En los últimos años, en Anceu Coliving hemos visto cómo la tecnología y la vida rural pueden entrelazarse para construir algo más grande: comunidad.
De esa convicción nace RuralWO, una iniciativa que junta mujeres, WordPress y territorio, con el propósito de dar espacio y visibilidad al trabajo de las mujeres dentro de la comunidad de WordPress, ofrecer herramientas para su crecimiento profesional y generar impacto positivo en el rural creando webs para iniciativas locales.

Un espacio para mujeres dentro de la comunidad de WordPress
WordPress es, sobre todo, una comunidad abierta. Miles de personas en todo el mundo aportan cada día con código, diseño, traducción, documentación o eventos. Pero dentro de ese ecosistema global todavía hay voces que no se oyen tan fuerte como merecen: las voces de las mujeres.
África Rodríguez, fundadora de Rural Hackers, lleva muchos años en la comunidad de WordPress. Su curiosidad la llevó a participar en proyectos y eventos del sector, donde se dio cuenta de que hacían falta más mujeres. Ella misma echaba en falta una red de apoyo más feminista, más unida y más personal, y sabía que sólo otras mujeres podían darla.
De esa necesidad nace RuralWO, con la intención de dar visibilidad al talento femenino, facilitar el acceso a oportunidades de aprendizaje y acompañar el crecimiento profesional dentro del mundo de WordPress. Queremos que más mujeres se sientan parte de esta comunidad, no sólo como usuarias, sino como creadoras, mentoras, líderes de proyectos de código abierto y referentes para otras mujeres.
Así que nos preguntamos: ¿cómo conseguirlo? ¿Qué circunstancias permiten que una mujer se sienta con fuerza? La respuesta llegó casi por instinto: creando una red de apoyo entre ellas. Y así RuralWO se propuso ofrecer residencias en nuestro coliving rural, donde durante un mes las participantes conviven, trabajan, aprenden, colaboran y desarrollan proyectos reales con impacto social.
Una residencia rural para conectar tecnología y territorio
Durante un mes, las participantes se juntan en Anceu Coliving, rodeadas de naturaleza gallega, bosque, comunidad y calma. Aquí el ritmo es distinto: hay tiempo para pensar, compartir y escuchar. En ese entorno trabajan en crear webs que apoyen iniciativas locales, ayudándolas a construir presencia digital, contar su historia y reforzar su impacto.
El programa ofrece alojamiento gratuito durante toda la residencia, una ayuda de 500 € para gastos diarios, cuatro sesiones de mentoría con profesionales de la comunidad de WordPress y del equipo de Rural Hackers, el desarrollo de un proyecto de código abierto hecho por las participantes para la comunidad y, sobre todo, un mes de convivencia, colaboración y aprendizaje.
Aprendizaje colectivo
Cuando pensamos cómo crear impacto a largo plazo, nos dimos cuenta de que nuestra fórmula no era pasar todo el tiempo delante de una pantalla, sino construir una red sólida. Y eso pasa en muchos momentos: alrededor de la mesa, en las conversaciones de después de comer, en las mentorías, en las lluvias de ideas o en las charlas de madrugada. También en el gesto de ayudar cuando algo no funciona, o en el silencio compartido de una mañana de trabajo.
Esa vida compartida genera un aprendizaje simbiótico, una forma de valorar perfiles distintos y de reconocer que todo el mundo tiene algo que aportar, más allá de lo técnico. Se construyen vínculos de confianza, se practica la escucha activa y el apoyo mutuo se vuelve natural. Cada mujer trae algo diferente —una sabe de diseño, otra de SEO, otra de gestión de proyectos, otra de comunicación o de arte— y juntas crean una comunidad pequeña donde el conocimiento fluye.

Sororidad tecnológica
El espíritu de RuralWO se basa en la sororidad tecnológica: apoyarse, aprender juntas y crear juntas. Esa energía colaborativa, lejos de las dinámicas competitivas de los entornos urbanos o corporativos, es la fuerza real del programa.
Este año participaron cinco mujeres, y hablando con ellas descubrimos cosas increíbles. Para Hannah Ruffles, el proyecto le recordó la fuerza de la creatividad y cómo había perdido ese lado. Nos dijo:
«Este proyecto tiene relación con mi negocio, pero yo no veía WordPress así, así que me dio la oportunidad de jugar con algo nuevo; de alguna forma me refrescó la mirada, y ahora lo tengo mucho más en cuenta y lo voy a usar en mi trabajo. Fue genial construir habilidades nuevas, pero lo clave para mí es que quería conectar con mi creatividad, y tuve la oportunidad de hacerlo. El proyecto en el que trabajamos necesitaba mucha aportación visual, así que pude trabajar más esa parte, algo que me encanta pero que no hago en mi negocio. Además del pensamiento creativo, tener libertad para simplemente jugar; y eso era lo que buscaba en este momento de mi vida».
Historias que inspiran
Para muchas mujeres, como Sara Piñeiro, el objetivo no era sólo aprender herramientas de WordPress, sino vivir la experiencia de crear juntas, convertir ideas en proyectos útiles y abrir camino a nuevas generaciones de mujeres en tecnología. Nos contó:
«Cuando descubrí RuralWO quise apuntarme al instante. Un proyecto para mujeres, en el rural… ¡increíble! Sólo el nombre ya me llamó la atención. En el mundo tech hay muy pocas mujeres, estamos muy solas. Si con esto podemos construir comunidad y reforzar la presencia femenina en este campo, ¡es una pasada!».
Para Anabelle Schwarz, otra participante, fue un reto interesante porque, según ella, su perfil quizá no encajaba en el proyecto. Pero al empezar se dio cuenta de que el objetivo de RuralWO no era hacerte más competitiva, sino crear una red de mujeres que se dan fuerza entre ellas. Nos dijo:
«Al principio estaba un poco preocupada, no sabía si iba a encajar. Hay gente con más experiencia y otra con menos, pero en este proyecto no tienes que ser perfecta: estás aquí para aprender, crecer y disfrutar trabajando juntas. Trabajar en grupo es más divertido; te centras mejor, te concentras mejor».

Impacto real: apoyar proyectos locales
Uno de los aspectos más especiales de RuralWO es su impacto directo en el territorio. Cada participante trabaja en un proyecto que responde a una necesidad real del entorno. En esta edición apoyamos dos iniciativas creadas por nuestras embajadoras y embajadores de Anceu: RuralChamps, un gimnasio y escuela de baloncesto que lleva Víctor, y La Imaginaria, encuentros literarios que impulsa Ana, una coliver que recorre Galicia en su «furgolibro» vendiendo libros de segunda mano.
Los dos proyectos revitalizan la parroquia e impulsan la cultura y el deporte local. Para Anabelle, eso fue lo que más la motivó:
«Cuando nos contaron los proyectos que íbamos a apoyar, me sentí muy contenta y agradecida. Son personas que viven aquí, conectadas con el rural, y poder ayudarlas a través de la tecnología fue muy bonito».
El aprendizaje se pone al servicio de la comunidad. Lo que se crea no se queda dentro del coliving: se queda en la aldea. Es una forma de demostrar que la tecnología, que a menudo parece lejana a la vida rural, puede ser una herramienta de desarrollo. Cada web creada cuenta una historia: la de un lugar, una persona o una iniciativa que gana voz en el mundo digital.
Las participantes tuvieron además sesiones de mentoría con Nacho y África, espacios de orientación técnica y de conversación sobre carrera, liderazgo y crecimiento personal. En este caso las mentorías fueron en grupo, para que cada participante pudiera compartir sus necesidades, opiniones e ideas.
El rural como inspiración
Creemos que el mundo rural tiene algo que enseñarnos. Aquí las ideas encuentran el espacio y la calma para madurar. El entorno natural estimula la creatividad, y convivir con la comunidad local nos recuerda que la tecnología tiene que estar al servicio de las personas, y no al contrario.
RuralWO es también un homenaje a esta forma de crear, más colectiva y más consciente. El sonido de las hojas, los paseos de la mañana, el café compartido con los vecinos o los talleres espontáneos pasan a formar parte del proceso creativo. Las mujeres que vienen a Anceu no sólo desarrollan proyectos digitales: también pasan por una transformación personal.
Anabelle lo resumió así:
«Me encanta estar aquí, es preciosa. Cuando estás en un sitio así, encuentras más calma dentro de ti. Si estás en equilibrio y en paz, si sientes que perteneces aquí, es más fácil ayudar a los demás. Formar parte de este proyecto, saber que estamos creando algo juntas para ayudar a otras personas, me hace cantar el corazón».
Helena Constela, otra participante, añadió:
«Un sitio como Anceu te muestra cómo podría ser el futuro en otros lugares. Imagina que todas las aldeas fueran así, con proyectos para revitalizar el rural y la comunidad. Es como una lupa hacia el futuro, y eso es muy guay».

Una red que sigue creciendo
Sara, que lleva años en desarrollo web, compartió su visión:
«En Coruña llevo años yendo a eventos de WordPress. Sí que hay mujeres, pero la mayoría son hombres, y eso crea una barrera. Si podemos crear grupos como éste, especialmente para chicas jóvenes que están empezando y pueden ver que hay una comunidad fuerte de mujeres en WordPress, eso es genial».
Cuando las participantes se van de Anceu, el proyecto no termina. Muchas siguen en contacto y colaboran en proyectos nuevos. RuralWO aspira a crear una red internacional de mujeres en WordPress que no sólo programen o diseñen, sino que lideren, inspiren y se apoyen. Una red descentralizada, abierta y colaborativa, conectada por la misma filosofía que dio origen a WordPress: el conocimiento compartido.
Lo que empieza en un coliving pequeño de Galicia se extiende a muchas partes del mundo: comunidades rurales, asociaciones tecnológicas, eventos y proyectos que llevan la marca de esta experiencia colectiva.
El futuro que queremos construir
RuralWO es, en esencia, una declaración de intenciones. Queremos:
- un mundo digital más equitativo, más humano y más conectado con la realidad rural;
- que las mujeres tengan un papel protagonista en la tecnología;
- que las aldeas formen parte de la conversación sobre innovación.
Creemos que eso sólo se consigue con colaboración, empatía y acción concreta: compartir conocimiento, acompañar procesos y crear juntas. El sueño es que cada edición de RuralWO inspire iniciativas nuevas y más espacios donde las mujeres puedan aprender, enseñar y liderar dentro del ecosistema de WordPress, mientras el territorio rural se llena de vida a través de la tecnología, el arte y la comunidad.
Helena lo resume así:
«Para mí, la clave para vivir en el mundo en general es la comunidad. Es mi mayor motivación. Más allá de la parte técnica, lo más importante fue vivir en comunidad, conocer gente increíble y rodearme de personas que hacen proyectos alucinantes».
Una invitación abierta
RuralWO es una invitación:
- a las mujeres que trabajan, o sueñan con trabajar, en el mundo digital;
- a quienes buscan herramientas para crecer profesionalmente;
- a quienes quieren conectar tecnología y propósito;
- y a quienes creen que el futuro del rural está en la colaboración y la innovación.
Como dice Helena:
«La única forma de ser sostenible es volver a las raíces: tener una vida activa, participar en la comunidad, revitalizar el ecosistema, reforestar, dejar el entorno mejor. Este proyecto nos permitió conocernos, crear una red de apoyo mutuo y encontrar gente que piensa como tú. Lo bonito de RuralWO fue precisamente que éramos cinco».
En Anceu Coliving seguimos apoyando proyectos que transforman la forma de entender el trabajo, el aprendizaje y la comunidad. Creemos que cuando la gente vive y crea junta, el impacto va mucho más allá de cualquier pantalla. Porque cuando una mujer gana fuerza, cambia toda su comunidad. Y cuando un grupo de mujeres se junta a aprender, compartir y crear, pueden transformar mucho más que su propio camino: pueden transformar un territorio entero.
Ver también: Rural Hackers: la evolución