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Rural Hacking Workshop

Unas cuarenta personas posando en un jardín frondoso junto a un edificio antiguo de piedra, algunas con los brazos en alto

Rural Hacking Workshop: encender el cambio en la Europa rural

El Rural Hacking Workshop de la ECHN fue un evento de cuatro días financiado por la European Creative Hubs Network que juntó en Anceu Coliving a 24 personas de hubs creativos, coworkings y colivings de toda Europa. Esta experiencia inspiradora y llena de energía hizo saltar ideas, miradas y posibilidades nuevas para revitalizar zonas rurales de toda Europa a través de hubs creativos, coliving y coworking. En este post te llevamos día a día por este evento inolvidable.

Primera cena en familia del grupo del taller

¿Qué fue el Rural Hacking Workshop?

Rural hacking fue una experiencia de coliving temporal para intercambiar ideas, miradas y posibilidades sobre cómo revitalizar zonas rurales a través de hubs creativos.

Al taller asistieron personas de Alpiness Coliving, Burgas Coliving, Rooral.co, The Making Rooms, Buinho, Quinta da Quinhas, Chateau Coliving, Sun and Co, Selgars, Wellbeing Economy Alliance, Dinamo10, Sonta Coliving, Culture Hub Croatia, Tertulia Farm, Vine21, Espacio Arroelo y The Living Room.

Día 1: crear conexiones y creatividad


El primer día del Rural Hacking Workshop marcó el tono de todo el evento, metiendo al grupo en un torbellino de actividades pensadas para crear conexiones, encender la creatividad y explorar el poder de los hubs creativos en el rural. Mientras llegaban a Anceu Coliving las 24 personas de toda Europa, el aire se llenó de ganas y de expectación.

El día empezó con un Desayuno Creativo, donde cada persona diseñó un crepe que representaba sus objetivos y expectativas para el taller. Ese rompehielos tan original animó a colaborar y preparó el terreno para el resto del día, permitiendo que la gente se conociera mejor y entendiera qué buscaba cada cual.

Después del desayuno, el grupo se metió en un ejercicio de equipo centrado en crear Chindogus rurales. Un chindogu es la práctica de inventar cacharros ingeniosos de uso cotidiano que parecen la solución ideal a un problema concreto pero que pueden generar más problemas de los que resuelven. Esta actividad retó al grupo a pensar fuera de la caja y a trabajar junto, creando un clima de creatividad y camaradería.

Después conocieron la historia de Anceu Coliving y sus distintas iniciativas de impacto social, como Rural Makers, At Home, Rural Hackers y Rural Revival. Esa introducción mostró el poder transformador de los hubs creativos y su potencial para revitalizar el rural.

La hora de comer dio la oportunidad de conocer a Nandini, una mujer de la India que se enamoró de Galicia y la convirtió en su casa. Su pasión por desarrollar un movimiento social y cultural en la zona, con el foco en promover formas de vivir más armónicas a través de prácticas como la permacultura y la comida ayurvédica, inspiró a todo el mundo.

Por la tarde, en las Sesiones Inspiradoras, cada persona compartió historias personales y profesionales. Cada una tenía siete minutos para contar aspectos o personas que le habían cambiado la vida. Ese ejercicio invitó a mirar el propio camino y a celebrar el poder de la transformación.

Para cerrar el día, el grupo disfrutó de una cena rica en Solfami, una asociación musical local que les acercó a la cultura y las tradiciones gallegas. Con amistades y conexiones nuevas ya forjadas, el día 1 del Rural Hacking Workshop dejó preparado el terreno para los días siguientes.

Gente de Sonta Coliving, Tertulia Farm, Sun and Co, Rooral.co, Chateau Coliving y Burgas Coliving

Día 2: dar fuerza a las comunidades rurales y a los hubs creativos


El segundo día del taller se metió más a fondo en el potencial de los hubs creativos, el coliving y el coworking para impulsar cambio positivo en comunidades rurales. Hubo conversaciones con sustancia, sesiones de ideación y actividades prácticas que subrayaron lo importantes que son la flexibilidad, la mente abierta y la colaboración para el desarrollo rural.

El día empezó con una sesión de ideación donde cada cual compartió estrategias y propuestas para marcar una diferencia positiva en las comunidades de su país. Guiados por un marco que dio la organización, trabajaron en equipos intercambiando ejemplos reales de los distintos aspectos que influyen en el proceso de crear un proyecto con impacto local. El objetivo era generar material de código abierto que otros hubs puedan usar como recurso para sus iniciativas.

Después el grupo puso el foco en desarrollar habilidades como gestores de hub, concretamente la flexibilidad y la mente abierta. Un ejercicio interactivo con piezas de Lego dejó claro lo importantes que son esas cualidades: cada persona tenía que crear su propia versión de un dinosaurio con el mismo juego de piezas. La actividad demostró que abordar la misma tarea con miradas distintas y una mentalidad flexible puede dar resultados mejores.

El taller dio también espacio para la reflexión individual. Cada persona usó una plantilla para explorar los aspectos emocionales que le gustaría mantener, evitar, eliminar y adquirir para llegar a ser su mejor versión como gestora de un hub.

Por la tarde, el grupo visitó Tía Ni, un centro cultural en la aldea de Gaxate, a cinco minutos en coche de Anceu. Fundado por Nieves, apasionada de la literatura y la cultura, Tía Ni tiene un espacio comunitario muy vivo que incluye librería a peso, cine al aire libre, tienda de segunda mano y actividades culturales variadas. La pasión y la dedicación de Nieves demostraron el potencial enorme de crecimiento y desarrollo que hay en el rural, y cómo los hubs creativos pueden impulsar cambio.

Con un día de ideación, desarrollo de habilidades y visita a iniciativas rurales que funcionan, quienes participaron en el Rural Hacking Workshop se llevaron aprendizajes e inspiración valiosos para sus comunidades y para provocar cambio positivo.

Vista desde arriba, un gran círculo de personas de pie y en cuclillas alrededor de pequeñas construcciones de Lego en un patio de cemento Momento Lego

Día 3: alianzas rural-urbanas y aprender de Sende


El tercer día el foco se movió a construir alianzas rural-urbanas y a crear conexiones entre culturas. Hubo ejercicios de equipo, actividades de reflexión y eventos de intercambio cultural que subrayaron lo importantes que son la colaboración y el entendimiento para tender un puente entre lo rural y lo urbano.

El día arrancó con una dinámica de equipo donde el grupo se puso encima de una tela y tenía que darle la vuelta sin que nadie se cayera. Ese ejercicio deja claro lo importantes que son el trabajo en equipo y la resolución colectiva de problemas, habilidades clave para construir alianzas rural-urbanas.

Después de la dinámica, compartieron lo que para cada cual significa construir alianzas rural-urbanas, hablando de lo que aporta trabajar juntos y de cómo esas alianzas pueden ayudar a responder a los retos del rural.

A continuación hubo una actividad de autorreflexión donde cada persona identificó las alianzas locales, nacionales e internacionales de su red. Compartiendo las internacionales, la idea era inspirar a las demás con conexiones que merecía la pena buscar.

Entre las redes que salieron estaban ECHN, Ashoka, Fab City, Foundation WEAll, EU Heritage Volunteers, Siteground, la comunidad de WordPress, la WordPress Foundation y Vulca.

Uno de los momentos altos del día fue la visita del equipo de Sende, pioneros del primer coliving rural de Europa. Vinieron a Anceu a compartir su experiencia y a dar una charla inspiradora sobre cómo han conseguido montar y gestionar un coliving rural que funciona. Sus aprendizajes y consejos prácticos fueron valiosísimos para quien quiere crear espacios parecidos en su propia comunidad.

La tarde tuvo un evento de intercambio cultural único: la tercera edición de Entre Culturas, en la Casa do Pobo. Ese encuentro juntó al grupo de la ECHN con la comunidad local para compartir comida, música e historias. Quienes participaban prepararon recetas de sus países, mientras que los vecinos aportaron platos de su comarca, de su país de origen o de países a los que habían emigrado años atrás.

El entretenimiento de la noche incluyó un concierto del grupo de pandereteiras Torreiros de Forzáns, que mostró la música y las danzas tradicionales gallegas. Y también actuó el Combo de Cuñas, una banda de jazz de una aldea cercana en la que está Agustín, de Anceu Coliving.

El día 3 subrayó el valor de eventos como Entre Culturas para promover el entendimiento y el aprecio entre culturas. Compartiendo tradiciones, música y comida, el grupo tendió puentes y creó conexiones con gente de orígenes y vidas muy distintas, enriqueciendo su experiencia en el Rural Hacking Workshop.

Grupo de un taller apiñado con los brazos entrelazados en una sala blanca y luminosa, con algunas manos levantadas La actividad de darle la vuelta a la tela

Día 4: preservar el patrimonio cultural y crear conexiones


El último día del Rural Hacking, el grupo se juntó para trabajar en el proyecto de largo plazo llamado Pegadas do Recordo, que buscaba combinar audiovisual con el patrimonio invisible de la aldea. Colaborando con los vecinos, grabaron las historias olvidadas del lugar: la aldea inundada de Eiras, los recuerdos de jugar al fútbol o la historia de los molinos de agua. Trabajaron en equipos con la gente de la aldea, asegurando que en cada vídeo hubiese al menos un vecino como protagonista.

Con este proyecto conocieron a los vecinos y sus historias: a Pepe, que contó la historia de la aldea inundada; a Laurita, que iba a los molinos con su madre; y a Casiano, que recordaba jugar al fútbol con amigos de tres aldeas distintas. Esos vídeos se van a incluir en señales por toda la aldea con etiquetas NFC y códigos QR, para mostrar el patrimonio cultural rico de la zona.

Después del taller de la ECHN, el plan es seguir desarrollando este proyecto con todo el que quiera sumarse, asegurando que se preserve la historia cultural de la aldea.

Para cerrar el día y todo el Rural Hacking Workshop, el grupo organizó el evento “Comer e Cantar” con el artista local Marcelo Dobode. Músico y bailarín apasionado, Marcelo se dedica a preservar y difundir la música y la cultura tradicional gallega. Su actuación permitió a todo el mundo descubrir letras en gallego, cantar y bailar con el corazón, celebrando las conexiones y los recuerdos increíbles que se crearon durante el taller.

Hombre mayor con gorra blanca apoyado en un bastón hablando con cinco visitantes en una pista forestal soleada Rogelio hablando del monte

Workshop de la ECHN: mentes creativas para un futuro sostenible


El Rural Hacking Workshop resultó ser un evento transformador y enriquecedor que juntó a 24 personas de hubs creativos, coworkings y colivings de toda Europa. A lo largo de los cuatro días hubo actividades variadas: ejercicios de equipo, sesiones de ideación, intercambios culturales y proyectos con las manos, todos orientados a responder a los retos del rural y a explorar posibilidades nuevas de revitalización.

Un aprendizaje clave del taller fue lo importante que es cuidar las alianzas rural-urbanas y abrazar la flexibilidad, la mente abierta y la colaboración entre culturas para impulsar cambio positivo en comunidades rurales. El grupo compartió historias personales y profesionales, hablando de su experiencia con proyectos de impacto local e intercambiando ideas para crear soluciones sostenibles.

El taller también dejó ver el potencial de crecimiento y desarrollo que hay en el rural, con visitas a centros culturales locales y charlas inspiradoras de pioneros como el equipo de Sende. El evento mostró el poder de los hubs creativos para impulsar cambio y el papel que juega preservar el patrimonio cultural en mantener un sentido fuerte de identidad y de comunidad.

Uno de los proyectos con más impacto que salió del taller fue la iniciativa “Pegadas do Recordo”, que combinó audiovisual y narración para preservar el patrimonio invisible de la aldea. Ese proyecto de largo plazo demostró el compromiso del grupo con implicarse en las comunidades locales y el potencial de colaboración entre hubs creativos y vecinos para dar forma a un futuro compartido.

A lo largo del evento se forjaron conexiones fuertes y relaciones que van a durar, y que sin duda van a seguir inspirando y apoyando más innovación y avance en el terreno del coliving y el coworking rural en toda Europa. El Rural Hacking Workshop fue un ejemplo del poder de las miradas diversas y de la resolución colectiva de problemas para abordar retos complejos e identificar oportunidades de cambio positivo.

En conclusión, el Rural Hacking Workshop fue un éxito rotundo que dejó al grupo con energía e inspiración, listo para llevar ideas, miradas y estrategias nuevas a las comunidades de sus países. El evento fue una plataforma valiosa para la colaboración, el aprendizaje y el intercambio de conocimiento y experiencias, y cultivó al final un espíritu de unidad y una visión compartida para revitalizar el rural en toda Europa.

Una docena de personas repartidas por un patio de piedra soleado, escribiendo en cuadernos junto a un muro de granito Trabajando

Rural hacking está financiado por la Unión Europea

Logotipo de la European Creative Hubs Network

Logotipo de Creative Europe, con la bandera de la UE

Gráfica de la convocatoria abierta de los ECHN Workshops, en azul y blanco sobre verde

Rural hacking es posible gracias a nuestras alianzas

Logotipo de SiteGround

Logotipo de Espacio Arroelo, con el texto “coworking Pontevedra”

Logotipo de Eleven Yellow: una calavera dibujada a línea con auriculares sobre una cinta con el nombre

Logotipo de Rural Hackers: una horca y unas montañas en dorado sobre azul oscuro

Ver también: Curiositech: tender puentes entre la tecnología y la vida rural · Nuestra historia con Alpiness